jueves, 25 de diciembre de 2014

Feliz ¿Navidad?

Luces, revistas, anuncios, calles abarrotadas... Sí, llegó la Navidad. Y si no lo sabías es que no ves los anuncios de El Corte Inglés. La Navidad, ese tiempo de emociones, felicidad, familia, sonrisas y fiestas, sobre todo fiestas, que somos españoles.

Odio la Navidad. Y antes de que alguien me insulte o deje de leer le pido que no abandone mis líneas. Pero sí, odio la Navidad, siendo más específico odio como se vive la Navidad. Esa Navidad en la que todo es un negocio escondido. Así como su felicidad, aparente. ¿En serio ha de llegar la Navidad para que seamos felices y estemos con nuestra familia? ¿En serio? ¿Cuándo nos daremos cuenta que la familia es lo importante, lo prioritario? Yo esta felicidad no la quiero, mi concepto de felicidad no tiene fecha de caducidad en Enero. Si tan interesados están en vendernos esa felicidad en Navidad ¿Por qué no la promocionan durante todo el año? Imaginaos lo bien que vendría una dosis de felicidad diaria a una sociedad que intenta remontar una crisis económica y sobre todo, moral.

Me preocupa el cómo hemos llegado a este punto. Me preocupa cómo hemos dejado que la Navidad sea un negocio que no va de la mano de la coherencia. Un negocio ciego que ve su oportunidad de ganar dinero. Y no son coherentes porque, en mi opinión, utilizan todo lo que sea para sacar dinero. No paro de ver belenes en todos los escaparates. Y no quiero decir que esté mal, pero lo que me cabrea es que se enseñen belenes mientras durante todo el año se ha ido en contra de ese belén. Igual solo es una idea mía, pero yo veo eso y lo que se me pasa por la cabeza es que están utilizando una escena que vale infinitamente más que los euros de sus futuros clientes. Porque sí, en esta Navidad el fin justifica los medios.

No se vosotros, pero si yo tuviera hijos les inculcaría el verdadero sentido de la Navidad. El verdadero sentido de la Navidad no son grandes regalos, no son bonitas luces. El verdadero sentido de la Navidad nació en un pesebre, en un establo porque no había espacio para Él. ¿Por qué nos empeñamos en nacer en cosas que no son pesebres? El verdadero sentido de la Navidad se encuentra en lo pobre, en lo escondido. Las bonitas luces y los grandes regalos tendrían que ser el reconocimiento a ese pesebre. Tendemos a complicarnos y a olvidarnos de lo importante, del verdadero sentido de las cosas.

La navidad es navidad en la medida en la que la vives verdaderamente con una presencia religiosa. Es decir, la Navidad lo que celebra es un nacimiento (procedente del latín nativitate, el nacimiento de la vida). Los reyes magos llevaban regalos a Aquel que nació en el pesebre. Y de la misma manera Papa Noél tiene una procedencia religiosa, de San Nicolás. Y con esto no quiero ofender a los que viven así la Navidad. Todo lo contrario, quiero hacerles ver que la Navidad es algo religioso, y que es incoherente vivirla si no se tienen esas creencias. Cada uno es libre, y respetaré como el que más si uno la vive o no, porque no soy nadie para juzgar a las personas. Dicho esto y habiéndome quedado a gusto, 

Feliz Navidad.



lunes, 8 de diciembre de 2014

"Tiempo, dame tiempo"

En muchas ocasiones me planteo preguntas que aparentemente parecen absurdas pero acaban por tener mucho sentido. ¿Qué es lo mejor que he hecho en mi vida? ¿Lo peor? ¿La mayor faena con p? ¿La situación más incómoda que he tenido? ¿El momento en el que más me he reído en mi vida? Son miles y de todos los colores. Creo que a todos nos gustaría tener una máquina en la que poder revivir estos momentos. Después de esta ficticia reflexión pensaréis en lo rápido que pasa el tiempo.

Sí, el tiempo. Ese reloj de arena diario, ese que te ahoga. Ese que pasa rápido con los amigos. Ese que se frena en la montaña pero se acelera a su vuelta a la ciudad. Si hablo de tiempo no me quedo tranquilo hasta que no citó a Nach: "Tiempo, dame tiempo, te haré el más hermoso castillo" 

No tarda en aparecer el "tempus fugit" y de su mano, el "carpe diem". El tiempo vuela, así que aprovéchalo al máximo. ¿Realmente lo aprovechamos? Cuando surgieron estos ideales del antropocentrismo, la sociedad trató de saciar aquellos anhelos que nunca pudo realizar o que estaban censurados, especialmente los materiales. Eran los "novatos", y hay que reconocerles el mérito. Pero tuvo que pasar un poco de nuestro tragicómico tiempo hasta que se dieran cuenta de que aún saciándose de todo lo material, no se sentían totalmente saciados. Han pasado siglos y aun sigue habiendo gente que piensa igual. Y esto no quiere decir que lo antiguo sea malo, pero si se conoce que una experiencia ha acabado mal ¿Por qué seguimos dándonos cabezazos contra la pared?

Para mí aprovechar el tiempo es estar rodeado de aquella gente que te quiere, esa que te acompañaría hasta primera línea de guerra. Disfrutar de la vida. Hacer lo que realmente quieres, aunque haya que navegar contra viento y marea. Escuchar esa canción que te pone los pelos de punta, o esa canción que compartes con alguien especial. Para mí aprovechar el tiempo es escribir este blog, o escribir ese párrafo que jamás se escribió. Concebir cada día como un nuevo desafío, una nueva carrera.

Y hasta aquí todo suena de lujo, incluso podría haber acabado con el anterior párrafo, pero tengo que extenderme. Tiendo a ser muy idealista, muy teórico pero siempre hay que ver el lado práctico. Todos nos conocemos, sabemos cuáles son nuestras virtudes y cuáles nuestros defectos. ¿De qué sirve aprovechar el tiempo si no mejoramos, si no corregimos nuestros defectos, si no vamos a más? Un buen amigo tiene un método que creo que es bueno compartir. Escribir en un papel nuestros defectos, no tienen porque ser los más graves, han de ser los más rutinarios, los más regulares. Es bueno que sea escrito porque todo lo que refleja un papel deja constancia.Y que cada mañana lo leamos y nos propongamos mejorar. Y entonces, realmente, podremos concebir cada día como un nuevo desafío.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Guerra de honor


1937. Guerra civil. Todo se reducía al odio y la violencia. Dos bandos pugnaban a muerte por el poder de un país sin rumbo, desolado. La guerra te quitaba todo. A mí me quitó a mi madre, a mis hermanos y lo que es más importante me quitó las ganas de vivir. No tenía piedad. En definitiva la guerra me quitó la esperanza, esa que nunca se debería acabar. Mi padre siempre me acompañaba, a él la guerra también le quitó todo. Y ahí estábamos, detrás de una trinchera a unos escasos segundos de dejar este mundo. Mi padre me dio una colleja y me dijo:

- Hijo, escúchame atentamente. En menos de 30 segundos vamos a darlo todo. Vamos a matar esos “hijos de puta” que nos arrebataron todo, dijo casi gritándome a pocos centímetros de mi oreja. Antes de cada tiro recuerda a tu madre. Recuerda las caricias que te daba. Solo ella las daba así. Recuerda también como cuidabas de Nachete. Esos cabrones nos los arrebataron, gritaba mientras corría una solitaria y ácida lágrima por su mejilla.

- Es obvio que les tendré presentes padre, afirmé. Pero ¿Eso qué va a cambiar? ¿Te va a dar a caso otra mujer que te dé esas caricias o te dará otro hijo como Nachete? Papá esos que están en frente que sí, mataron a mamá y a Nachete, y esa herida jamás dejará de sangrar dentro de mí. Pero ¡qué coño!, esas personas también tienen una mujer o una madre y te aseguro que también tendrán un Nachete, dije también entre lágrimas. Yo paso de esto dije mientras me quitaba el rifle de la espalda.

-¿Qué dices hijo? ¡No puedes irte!, me gritó.

-¿Me lo vas a impedir? Dije desafiándole.

- Hijo, estamos aquí para luchar por nuestra España. Esa España que estará unida de la mano de Franco, dijo mientras señalaba la bandera.

- ¡La única España que yo quiero es aquella en la que no haya compatriotas míos pegándose tiros! ¿Tan difícil es comprenderlo?

- Cállate ya coño y deja de decir tonterías y ponte a luchar por tus ideas y por tu España, dijo mientras me tiraba al suelo.

- Está claro que no entiendes nada. Te quiero, pero me voy, yo no voy a luchar ni lucharé contra un compatriota mío, y eso sí que es una idea mía. Espero verte pronto.

Me fui corriendo, como aquellos soldados que sentían miedo y retrocedían. Podían llamarme lo que quisieran pero, en mi interior, sabía que no era miedo. Era una cuestión de principios, una cuestión de coherencia conmigo mismo.

Corría rápido, pero la escena realmente era a cámara lenta. El barro salpicaba, la lluvia empapaba… Cada vez, veía más cerca las montañas, mi salvación, mi pasión. Entonces escuché una voz detrás de mí:

-Hijo, ¡Espérame! No quiero vivir esto, gritaba desconsolado.

- ¿Papá? Dije sorprendido mientras corría hacia él.

De repente, vi apuntarnos fijamente a un hombre tras una trinchera. Bajo, pelo negro, con cara furiosa. En ese instante, grité un “no” desgarrado, profundo y eterno. Se paró el tiempo. Había llegado con mi padre. Y cayó encima de mí. Levantó la cabeza y dijo:

- ¡Vamos a qué esperamos! Dijo impaciente.

Vi que aquella típica escena de guerra no se había cumplido, mi padre estaba bien. Nadie nos apuntaba, nadie disparaba. Volví a mirar al hombre bajo, de pelo negro con una cara, ahora, de honor, arrodillado, mirándonos. Tras él, le apuntaron y lo ejecutaron. 
Mientras huíamos no podía parar de pensar en la cara de aquel soldado antes de morir. Él, había visto nuestra escena tras la trinchera. Había comprendido mi ideal y en el momento, él, se unió a ese ideal. Y era tal su honor y su fidelidad por ese ideal que conocía desde hace treinta segundos antes, que arriesgó y finalmente dio su vida por él. Ojalá, mediante el modelo de ese héroe anónimo se atrajera a los demás a parar una guerra sin sentido.

lunes, 24 de noviembre de 2014

¿Volamos?


Buscas tu asiento, te abrochas el cinturón, atiendes a esos gestos de la azafata que nadie entiende, y entonces, vuelas.

Vuelas, y comienzas a soñar, comienzas a sentir. Comienzas a sentir esos pequeños anhelos que progresivamente te van indicando el deseo de hacer algo grande, de dejar huella como la dejarías en las nubes.

Vuelas, y comienzas a pensar, a reflexionar. Comienzan a aparecer esos pensamientos trágicos que solo te pasan a ti. Te esperas lo peor y de repente, pelos de punta. ¿Cuántas cosas hubieras dicho antes de subir a ese avión? ¿Cuántos te quieros? ¿Cuántos lo sientos? ¿Cuántos te echo de menos? ¿Cuántos gracias? Pero todo pasa y todo queda, y como dice Leiva: "Siempre afloja el temporal".

Vuelas, y ahí disciernes. Porque parece mentira que hasta que no has subido muy arriba no te has sentido pequeño ante la inmensidad del mundo, no te has dado cuenta de lo que tienes, y de que las cosas pequeñas encierran la grandeza. Entonces sientes un vacío, la duda llama a tu puerta.

Vuelas, y hasta que nos ha subido a las nubes no te has acordado de todas las personas que ya no están en la realidad, pero sí en el sueño.Porque es tu sueño y solo decides tú. A veces aparecen sus sombras en el horizonte donde se mezclan el cielo y el mar. Entonces sonríes, lloras o ambas cosas a la vez.

Vuelas, y sientes. Sientes la pasión por la música, la pintura, la escritura, el arte. Ves las nubes como aquel escritor que las definía como algodón y te gustaría tirarte en ellas. Dejarte llevar, dar rienda suelta a tu vida, deshacerte de la rutina, mandarlo todo a la mierda y quedarte donde realmente te sientes bien. Todo eso suena demasiado bien.

Vuelas, vuelas y no haces más que volar. P
ero entonces, se vuelve a encender la luz del cinturón, esa que indica que el vuelo de tu sueño ya aterriza. Y entonces vuelves a tierra, a la realidad. Te despiertas y empieza un nuevo día.

Y...¿Entonces? ¿Ya está? ¿En serio? Que me devuelvan el dinero, ¿no? ¿Quién me ha robado aquellas ganas de ser grande, de discernir, de decir lo que pensamos, de sentir...etc? ¿El miedo? ¿La realidad? ¿Y si quizás se quedaron mis sueños volando en el aire con aquella balada de Dylan?

Pensándolo bien, voy a volver a soñar. Pero esta vez, voy a soñar con los ojos abiertos, despierto.
 Pensándolo bien voy a hacer lo que realmente deseo y anhelo. Quizá sea eso por lo que nos gusta tanto soñar, porque nadie nos pone límites, el único límite es tu imaginación. Y habré tenido que pensarlo muy bien, porque mucha gente te dirá que despiertes, que seas realista. Una vez oí que podemos ser dos tipos de persona, aquellos que sueñan o aquellos que trabajan para cumplir el sueño de otros. Yo voto por volar, ¿Te vienes?

lunes, 17 de noviembre de 2014

Prejuicios


                             

Por todos lados, como si de una plaga masiva se tratara, nadie queda a salvo. Están siempre acechándonos, esperando la ocasión, la oportunidad, el momento de aparecer, especialmente en la crítica. Es algo prácticamente originario, pero evitable. Cuanto daño hacen, y cuan poca cuenta nos damos de ello. Son los puñales que hacen sangrar cualquier sociedad, que provocan desigualdades sociales absurdas, que hacen que amistades, relaciones incluso familias se separen o nunca lleguen a donde soñaron.

La frase del liberal Edmund Burke, resume con muchísima precisión el concepto de prejuicio. Afirma que "Los prejuicios son el legado de la tradición" Los prejuicios son el legado de aquello que nos precede, de nuestros ancestros, de su pensamiento y no el nuestro. Y con esto no quiero ni mucho menos rebajar el valor de la tradición. Porque como aquel dicho dice "Quien a su padre se parece, honra merece". Cuánto podemos aprender de los mayores, ¿No habéis pensado nunca en el poco valor, en conceptos de sabiduría, que se le ha dado a la población anciana, especialmente en nuestro país? Los límites de todo lo que podemos aprender con las personas mayores no es más que nuestra imaginación, un aprendizaje infinito. Pero hemos de ir a la aventura,pensar por nuestra cuenta, ver que es lo que queremos para nosotros y no lo que otros quieren para ti.

Pero podemos correr el riesgo de que esos valores o principios que había de antaño sean como una losa que nos impida caminar, una losa que nos impida ver, especialmente en el caso de los prejuicios. ¿Cuando empezaremos a ver que hay una persona detrás de ese concepto que tenemos, de esa ropa? De todas las formas, de todos los colores. ¿Acaso es qué somos menos o somos más por la forma en la que vestimos? ¿O realmente somos más o menos según el corazón o la persona que hay detrás de ese traje o esa camiseta desgastada?

Irrumpen los prejuicios atronando la igualdad con una lluvia ácida. Vienen en forma de temor, de miedo a la igualdad, a lo nuevo. ¿Dónde estaría la gracia de ésta vida si todos fuéramos iguales? La diversidad enriquece, enriquece culturas y lo más importante, enriquece personas y por tanto, la igualdad. Éstas son mis cartas, ¿Cuáles son las tuyas? A ver, ¿Cambiamos alguna? ¿Y ésta, de que va? Y más allá de compartir nuestros cartas, los valores, los principios, como prefiráis llamarlo, respetarlos.

En definitiva y resumiendo como dice mi querido Bruce Springsteen allá por el 87 y por medio de "Brilliant Disguise" "Que Dios se apiade de aquel que duda de lo que está seguro".

lunes, 10 de noviembre de 2014

El buzón de los Lunes

Bienvenidos al buzón de los lunes. Una sección que depende de vosotros, los lectores. Os animo a todos a  compartir vuestros escritos, vuestras ideas sobre la vida, la música, la alegría, de todo lo que queráis, de todos los colores. Mandármelos a al mail: martinmaurer4c@gmail.com Los publicaré bajo un seudónimo, vuestro nombre o simplemente como anónimo ¿Os apuntáis a alegrar los Lunes conmigo?

Hoy nos hace disfrutar del lunes..." El mago de tus versos".

Y...¿POR QUÉ?

Por qué cada luna llena mas grande es el cielo y tu mirada brilla más.
Por qué las mejores conversaciones surgen de la noche.
Por qué buscamos siempre el porque y nunca le damos importancia al como.
Por qué sí en las buenas y no en las malas.
Por qué decimos cosas que nunca vamos a cumplir.
Por qué la apariencia es lo primero que se juzga.
Por qué a partir de las 2 nunca pasa nada bueno.
Por qué queremos tener algo y cuando lo tenemos somos tan imbéciles de mandarlo todo a la mierda.
Por qué nos conformamos con cualquier cosa.
Por qué tanta hipocresía acumulada en versos de lengua fácil.
Por qué 70 veces 7 es 490, y no infinito.
Por qué buscamos la felicidad si con el tiempo vamos a abandonar la búsqueda.
Por qué valen mas las noches en las que dormimos poco.
Por qué juntos tenemos menos miedo que por separado.
Por qué escogemos muchas veces lo que menos nos conviene.
Por qué las palabras se las lleva el viento y los hecho no.
Por qué miramos con cara de asco a aquellos que dieron la cara por nosotros.

Por qué.

Porque la cantidad nos llena.
Porque por la noche, dejamos de pensar en lo que hemos hecho y comenzamos a pensar en lo que nos queda por hacer.
Porque el cómo nunca interesa si el por qué no va a merecer la pena.
Por qué. Eso mismo me pregunto yo.
Porque tenemos miedo, y en un principio lo deseamos como nadie nunca lo haría pero luego cuando llega el momento no tenemos el valor suficiente.
Porque somos el reflejo de nuestra conciencia.
Porque dos veces se tropieza uno con la misma piedra, pero a la tercera va la vencida.
Porque cuando tenemos algo, nos cansamos de él, pero realmente lo quieres si de verdad no permitirías que se alejase mas de lo que las bellotas lo hacen de su encina.
Porque cualquier cosa es suficiente si no tenemos nada.
Porque por decir, cualquiera puede hacerlo. Sin embargo, las mejores personas son aquellas que con pocas palabras, mucho cumplen.
Porque se busca algo muy grande pero real, no algo inmenso pero imposible de alcanzar.
Porque como decía Bertrand Russell: "Las cosas esenciales para la felicidad son sencillas, tan sencillas que las gentes complicadas no pueden sospechar que es lo que realmente les falta a ellas".
Porque no recordaremos las noches en las que dormimos de más.
Porque la unidad es cosa de dos. Cuanto mas juntos estemos, el miedo comenzará a desaparecer de nuestras vidas.
Porque lo dice la misma palabra. Si nos conviene, que venga ello a nosotros.
Porque las palabras no pesan y están hechas de aire. Los hechos están compuestos de pequeños pedazos de ti.
Porque somos tan imbéciles de no valorar lo que tenemos delante de nuestros ojos.


lunes, 3 de noviembre de 2014

Reminiscencia


A veces nos olvidamos de lo que somos. Especialmente solemos olvidarnos de que somos como somos gracias a otras personas. Corremos ese riesgo, el riesgo de desagradecer. Pero ese riesgo se puede frenar.

Ese momento en la vida en el que estás en algún lugar y de repente piensas: ¿Qué hago yo realmente aquí? ¿De verdad es esto lo que me gusta? Momentos en los que nos sentimos frágiles como hojas ante el enfurecido viento, en los que sentimos que como dice Leiva, que no queremos ser como los demás y queremos romper con lo establecido, con las reglas, con lo cotidiano. Momentos en los que el silencio reina nuestro interior, momentos de sudor frío, inflexión, de cambio.

Entonces aparece la luz gritándote que es el momento del cambio, de trillar nuevos caminos, nuevas rutas de vida. Suenan entonces las agujas del reloj avisándote de que cambies de brújula. Ahí es cuando encuentras algo que te recuerda a lo que eres. Para mí sin ninguna duda es mi música. Escuchar tu música de siempre, esa que te emociona y que realmente te hace sentir en casa, estés donde estés. Porque la música es eso, un sentimiento, un sentimiento sin fronteras, un sentimiento grabado en nuestro corazón a fuego. Entonces la luz se hace mayor y sientes esa canción como pocas veces lo has hecho. Entonces sí recuerdas quien eras o quien quieres ser.

A veces solo se necesita una escapada. Ver tu situación desde la perspectiva, ver a tu familia, a tus amigos y a tus principios y decidir si realmente son como quieras que sean. Ver que realmente la vida te va marcando tiempos y uno de ellos es estar en silencio, reflexionar. Una huida de todos esos gritos que provocan sordera en nuestro interior y entonces cuando acalles lo de fuera acallarás lo de dentro y entonces pondrás orden y verás que quizás es momento de adquirir compromisos y dejar de improvisar. Que la vida es demasiado impredecible como para subestimarla e improvisar.

Otras escapadas rodeados de los nuestros son en las que volvemos a sentir. Vuelves a tener esos ataques de risa que suelen esconderse en tu rutina. Vuelves a disfrutar de la vida, vuelves a sentir. Vuelves a saber cual es tu rumbo, vuelves a tu lugar, tu origen. Vuelves a sentir que esa escapada se ha hecho corta, que entonces es momento de inspirarse para volver a la ardua batalla de tu día a día. Vuelves a posicionarte en la línea de meta, vuelves a tener ganas de atacar el lunes a muerte. Y entonces, suena el pistoletazo ¿Corremos?

lunes, 27 de octubre de 2014

#1 Un paseo por Nueva Jersey

A veces en la vida hay que innovar, hay que re-sorprenderte como escribí en aquella entrada hace ya más de un mes. Ha llegado una especie de nueva "sección" y la he titulado: Un paseo por Nueva Jersey. Esta sección es algo que ya tenía en mente. Cuando pensaba como iba a ser el blog supe que no podía cerrarme las puertas a tan solo escribir artículos o historias ficticias como la del lunes pasado, sino que tenía que ser un espacio donde mostrar mis pasiones y una de ellas, sin duda alguna, es la música.

Los que me conocen más probablemente sepan porque he titulado esta sección como "Un paseo por Nueva Jersey". Nueva jersey es la ciudad natal de ese artista, personaje, cantante, poeta... etc del que sobran las palabras pero no sabrías como definirle en una. Hablo de Bruce Springsteen, el Boss. Espero que no haya muchas personas que cuando lean su nombre no sepan de quien hablo. Bruce nación en 1949 en Nueva Jersey, su padre era un camionero irlandés y su madre una secretaria italiana. A grandes rasgos y en pocas palabras, se crió en un barrio prácticamente marginal, en una juventud y una situación en su casa, especialmente con su padre, difícil. Con su música crecí, crezco y creceré, y le debo más de lo que creo.


Con motivo del estreno de este apartado, la primera canción que va a sonar no es otra que "Born to Run" del Boss. Esta canción es todo un himno, y no en el sentido metafórico, que también. Esta canción tuvo tanto éxito que en Nueva Jersey hubo cientos de miles de firmas para convertirla en el himno oficial del estado, finalmente fue nombrada y sigue siendo hoy en día, el himno extraoficial de Nueva Jersey. Este tema fue nombrado como el número uno del Boss por la prestigiosa revista Rolling Stones, así como figura en una de las mejores cien canciones de la historia (lista elaborada por la misma revista). Esta canción relata la historia de un par de jóvenes que viven en Nueva Jersey y tratan de ser libres, de sobreponerse a su situación, a sus dficultades. Si me tuviera que quedar con una frase de ella sin duda sería "Honey, tramps like us, maybe we were born to run" traducido "cariño, los vagabundos como nosotros quizás hayamos nacido para correr" El sentido de la frase es en sí sublime, pero si lo pones en el contexto de Nueva Jersey en los 70, es inigualable. Nueva Jersey era como el ojo del huracán donde se centraban todos los chistes en Estados Unidos, era parecido al Lepe en España. Una ciudad salpicada por la pobreza y la corrupción. Quizás tendríamos que tomar el ejemplo ahora, olvidarnos de lo malo, correr e imaginar, sin que esos obstáculos frenen nuestra carrera. La canción es perfecta, un ritmo inigualable, el saxo del Big Man... Sencillamente escuchad, sentid y disfrutad. 


De segundo plato, traigo un artista más actual, que suele tocar en acústico. Es un grandioso descubrimiento para cualquier oído. Desde que empezó a sonar la guitarra a mi me dejó boquiabierto. Te lleva a una nube, es una canción con la que es muy fácil sentir la música, solo con la voz ya parece que te la está cantando a ti, que está en directo en tus oídos. Es ese tipo de música que recomendaría escuchar con el volumen a tope, cerrar los ojos y dejarte llevar por tu imaginación. 





De postre tengo no una canción sino un sentimiento. Se trata de un artista que concursa en Factor X, la canción no es una obra de arte, pero es buena. Sin embargo el sentimiento que pone Jake Quickenden pone la piel de gallina a cualquiera que la escuche y la vea. Ved el vídeo hasta el final, porque lo bueno, se hace esperar.




lunes, 20 de octubre de 2014

Un amigo, un tesoro

  Tomó valor y comenzó: "Me llaman Alca, pero mi nombre es Alcanit. Significa tiempos difíciles. Creo tener 25 años. No voy a mentir, mi vida no ha sido fácil. He sentido fuegos en mí que jamás recomendaría. Aun de adolescente, abandoné Kampala. Me vi solo ante el mundo. Ese que te barre como polvo. Mi familia quedó atrás. Pero la vida me abrió esa puerta cuando una se cierra. Encontré a Julia. Ella fue capaz de hacerme olvidar mi pasado. Pero la vida me pegó otro portazo. Julia murió hace 2 meses. ¿Alguna vez han experimentado ese dolor? Es un dolor desgarrador, un zarpazo que araña el alma. Una vez oí que las lágrimas son la sangre del alma..." 

De repente, las puertas se abrieron y la gente salió del metro. Y ahí, estaba él, volvía a estar solo. Solo ante el mundo. Tiró la carta al suelo y se sentó junto a mí. En ese momento, comprendí que se sentía invisible y me dieron esos arranques de impulsividad de ser buena persona que son infrenables. Comencé a hablar con él. Me preguntó si no llegaba tarde al colegio, le respondí que había cosas más importantes que el colegio. Nos fuimos a desayunar. Me contó la historia completa, esta vez sin papel, a pelo. En ese momento, te das cuenta de como hay gente en este mundo que está sola y que solo necesitan un: ¿Cómo estás? o quizás un simple: Hola, ¡buen día!

  Quizás peque de optimista, pero veo este mundo, y veo un mundo que busca la esperanza pero todos sus intentos se topan con el propio ser. La vanidad del ser humano provoca el no salir de nosotros mismos para encontrar ese deseo tan anhelado, la esperanza. Hay un proverbio africano que dice: "Si no eres la solución del problema, probablemente seas parte del problema" Ya nadie sujeta la puerta del metro, ya nadie te sonríe en la calle, nadie comenta nada en el metro. ¿Por qué nos empeñamos en exigir cosas que no cumplimos ni nosotros mismos? ¿Cómo va a salir el país adelante si afrontamos el día de malas maneras? (y yo me incluyo el primero) ¡Todos queremos un amigo, pero pocos se toman la molestia de serlo! Nos hemos metido en un círculo vicioso basado en el aislamiento propio que desemboca no en otra cosa que en la desesperanza. Día tras día. Pero ese no es el tema, sigamos.


  Dicen que los amigos son la familia que se escoge, y así fue, escogí un nuevo hermano. Alca y yo hicimos buenas migas. Tanto fue, que Alca y yo compartimos apartamento a las afueras de Madrid. Alca estudia un módulo de adaptaciones sociales para gente en situación parecida a la suya, realmente es como un psicólogo, pero sin título. Yo estudio magisterio, como siempre he soñado. Podríais pensar, ¿Cómo dos personas que se conocieron en un vagón de metro pueden estar viviendo ahora juntos? Mirad, como dijo un escritor al que admiro mucho, la amistad es uno de los dones más preciados recibidos. La amistad llama a tu puerta. La amistad es otra de las pruebas de que no existen fronteras entre los seres humanos. ¿Os imagináis que todos tratáramos que nuestros enemigos fueran nuestros amigos? Eso, primero implicaría que las personas aceptáramos nuestras debilidades y nuestros errores. Una idea, que como he mencionado antes, es inconcebible debido a la vanitas vanitatis que silencia la esperanza y la amistad al no salir del propio ser humano.

lunes, 13 de octubre de 2014

"Crecer es ..."




Según Risto Mejide, "crecer es aprender a despedirse". Cuánta razón, poco a poco la vida va marcando sus ritmos y no suelen llamar a la puerta ni compartir nuestros deseos. Que duras son las despedidas. ¿Qué es lo que provoca que sean tan difíciles? Puede ser el no hacerse a la idea de que se haya ido, puede ser que el tiempo ha pasado rápidamente y ya solo tienes 30 segundos para intentar decir todo lo que realmente tendrías que haber dicho en una vida, sinceramente, no lo sé. Pero ese "dolor" queda patente cuando te das cuenta de que sigues con la mano agitando un adiós a la nada con la mirada perdida, eso es lo que nos hace ser fuertes y lo que da sentido a esta frase. Tu creces cuando comienzas a asimilar que ya no está, que solo queda su sombra o su sombrero y en algunos casos asimilar que nunca volverá, y entonces te haces fuerte. Creces.


Realmente esa frase me tiene pillado, pero se me ocurre otra variante, con permiso de Risto. Para mí, crecer es aprender a ser consecuente. Aprender a ser consecuente es aprender a ser coherente. Es aprender tener unas ideas a medida que creces. Comenzar a pensar por ti mismo, y no por lo que piensan los demás.  Pero esas ideas no pueden estar cerradas a la verdad. Porque como dice el psicólogo americano, Wayne Dyer: "La gente rígida nunca crece. Tienen la tendencia de volver a hacer las cosas de la misma manera que las han hecho siempre" Deben ser unas ideas que a medida que recibes formación vayan mejorando hasta llegar a la verdad, que como un cincel vayan definiendo el bloque de piedra. Es necesario separarse, ver desde la perspectiva esas ideas, ya que ellas se harán más fuertes cuando las veas desde fuera y realmente concuerden. Incluso te harán de la misma manera fuerte al tener que buscar unas nuevas ideas, una nueva búsqueda de la verdad. Que ganas tenemos todos de ver la verdad, pero que pocas de buscarla. Comencemos a pensar por motu proprio de una vez por todas.

Madurar es crecer y crecer es aprender a despedirse de ser niño. El despertador de la vida suena a unos más tarde, a otros más pronto, pero siempre suena. Siempre está al acecho para de nuevo, marcar su tiempos, aunque no los compartas. Y tener solo la única posibilidad de como aquel poeta español suspirar: "Tiempo, dame tiempo" y como acompaña David Gray: "Say hello, wave goodbye".


lunes, 6 de octubre de 2014

Gritos de silencio




Más que gritos de silencio, simplemente sería más acertado decir gritos que se ahogan en el silencio. Gritos que jamás tendrán el eco que deberían tener. Este texto, es mi grito ¿Se escuchará? ¿Se ahogará?

Captar esos gritos no es normalmente tarea difícil, sencillamente conlleva una abstracción de tu situación. Cuando te abstraigas, concebirás la cantidad de gritos alrededor tuyo. No es fácil explicar lo que son estos gritos. Los definiría como deseos de ser algo, de reclamar algo que una persona siente desamparadamente pero no puede cumplir.
Si salieses en una nave a la luna y contemplases la tierra te darías cuenta de muchas cosas. Aquí ocurre igual, tienes que por un momento salir de ti mismo y ver los gritos de los demás. Puedes contemplar a personas que les encantaría ser de una manera, pero que a causa de los estereotipos de la sociedad son intimidados y se conforman con ser como todos. Este grito es usual, es el grito del cambio pero que otra vez debido a muchos factores no se tiene la valentía y el coraje de ir a contracorriente. También nos encontramos con gritos de grandeza, gritos que se frenan al escuchar en nuestro entorno: Vamos hombre, se realista. Estos gritos reflejan deseos, deseos que se ahogan. Deseos que gritan como el cuadro y deseos que se clavan ahí, donde más duele. Deseos tras una careta que esconden la personalidad, la raza, la entidad de cada persona.

Pero en mi opinión hay un sumum en este fenómeno. Este sumum es ciego a causa de los pequeños factores que han ido engrandeciendo la barrera para divisarlo. Lo que hay tras el muro son los valores. Pero sigamos con los valores. Este sumum, es una injusticia social, que se ha tapado por otras supuestamente más importantes. No tienes que leer muchos periódicos tanto conservadores como liberales para darte cuenta. ¿Cómo es posible que se hable más de corrupción de unos o otros mientras hay gente que se está muriendo de hambre? Probablemente el fallo no es ni de los corruptos, ni de nosotros, cuando un fallo es tan grande normalmente ataca desde atrás. Ni mucho menos sirve como justificación, pero el que no se hayan cuidado los valores, nos ha repercutido directamente. Hasta tal extremo que importa más la avaricia de unos que la muerte de otros. Este es el sumum pero tras esa barrera hay miles de situaciones que se tapan. La gente que se está literalmente muriendo de hambre, gritan y gritan pero se chocan contra el muro y se ahoga su grito.

Cada uno sabe perfectamente cual es su grito. Por eso, hay que abstraerse, recular unos pasos y ver la barrera que se interpone para ver todos los gritos que realmente tendrían que ser solucionados. Descubrir primero los valores y con ellos quitarnos la capa para mostrar nuestro grito. Ese paso atrás requiere una “desintoxicación”. El como ir derribando ese muro, como se derribó el de Berlín, reside en el cambio, y el cambio reside en ti. Empezando como modelo a los demás. Cada uno tiene que solucionar sus propios gritos de silencio. Tienes que derribar todos las cosas que impiden que desates tu euforia y desates tu grito ante todos. Que desates la persona que siempre has querido ser. Buscar en el fondo y encontrar lo que realmente te hace feliz. Al ir quitando esas piedras de arriba, tendrás la habilidad de ayudar a los demás contemplando sus gritos y enseñarle lo que hay tras el muro: Los valores. Por último y más importante tendrás la suerte de poder gritar a los cuatro vientos lo que eres y que la gente se empape de ese grito, de ese deseo de terminar con su grito de silencio. Y en grupo, en piña cuando se vayan resolviendo los gritos de cada uno y se alcen los valores, no se hundirán los gritos sino el muro.

lunes, 29 de septiembre de 2014

¿Por qué escribo?


- No hagas el blog, lo dejarás al segundo mes...
- ¿Un blog? ¿Para que te conozca todo el mundo? Venga deja de decir tonterías.
- ¿Pero si no vas a tener visitas para qué lo haces?

Estos son algunos de los ejemplos de lo que me dijeron antes de empezar con este blog. Puede parecer mentira pero no lo es, para mí abrir un blog donde tenga la oportunidad de escribir siempre ha sido uno de mis objetivos, uno de mis sueños. El por qué no empecé antes se resume simplemente en que creo que tenía que llegar el momento oportuno y pegar ese salto de fe que nos suele faltar en los momentos clave. Creo que es muy importante en la vida saber esperar el momento justo y correcto para hacer las cosas, ser paciente.

Hace un par de años pensaba realmente cual era la causa de que me sintiera bien escribiendo. Encuentro una a priori. Cuando era pequeño no era un chico que se caracterizara por ser muy revoltoso, pero como a todos, me castigaban. Siempre he detestado que mis padres se enfadarán conmigo. Una vez de pequeño mi madre se enfadó mucho por alguna travesura que habría hecho. Estaba tan decepcionado conmigo mismo, que recuerdo que durante toda la tarde de ese día intenté pedir perdón a mi madre, pero no encontraba las palabras. Entonces fue cuando antes de dormir cogí un papel y comencé a escribirle a mi madre una carta pidiendo perdón y por la noche se la metía por debajo de la puerta. Esta práctica comenzó a ser más común hasta que mis padres me enseñaron que escribir esas cartas no era la solución de todos los problemas. Pero se puede decir que ahí fue la primera vez que fui capaz de expresar lo que sentía, ya que oralmente no era capaz. Tiene su inconveniente que es no tener esa habilidad de hablar, pero así me hicieron. Además, viendo el lado positivo, mejor demostrar las cosas por acciones que con palabras.

Aunque suene contraproducente justo cuando estoy contando algo de mi intimidad, cuando escribo soy muy tikismikis (para otros tikismikis, tiquismiquis) Los que alguna vez han visto como escribía saben a lo que me refiero. No me gusta nada que vean lo que estoy escribiendo cuando no está acabado. Ni si quiera me suele gustar que lean lo que he escrito cuando estoy delante. Realmente esas palabras reflejan un corazón, y en el también se refleja ser más cerrado que abierto como quien dice. Esos textos son parte de mí y los defiendos como tal. Luego soy consciente de que se me ha otorgado un don y no me lo puedo guardar. Se indudablemente que ese don se me ha dado para algo muy concreto. Se me ha dado para ayudarme a mostrar aparte de lo mucha gente ve como un tipo gracioso y pesado para mostrar a un tipo que tiene unos ideales muy claros, pero que en vez de definirse como gracioso y pesado se definiría simplemente como diferente. Se que se me ha dado este don para conmover, sentir y que entre otras cosas, que el mostrarlo sirva para que otras personas se den cuenta de que también tienen un don, tienen un arte y no lo han descubierto.

He encontrado en las letras algo que se me da bien y eso también me ayuda. Nunca he sido un estudiante brillante ni muchísimo menos, pero hay que saber distinguir que no por sacar malas notas eres un fracasado y que siempre hay algo bueno y grande preparado para cada uno de nosotros. Las letras son mi bálsamo para las heridas, son las que me exigen ser ordenado en mis pensamientos, son esas líneas y esas curvas que tienen la llave mi alma, son donde acudo cuando estoy bien, regular, triste o peor, mi refugio, ese amor platónico. En definitiva, las letras son mi arte.

martes, 23 de septiembre de 2014

La democracia, la libertad y el aborto

No es lunes, pero la ocasión está por encima de la rutina. Las teclas arden cuando comienzo a escribir esta entrada, hoy no hay música, nada acompaña esta entrada solo la pena. Es una cuestión de principios, una cuestión más allá de religiones o ideas políticas. Es moral y la moral es muy clara, es tajante. Todos sabemos lo que está bien o mal, pero todo tiene un principio y este es la interpretación incorrecta de la libertad. BASTA YA.

¿Cuándo vamos a entender que somos libres pero malinterpretamos esa libertad? Toda persona sabe por conciencia lo que es bueno o malo. Matar es malo, ¡Todo el mundo lo sabe! Pero estos pilares sólidos de la ética básica y fundamental humana se tambalean por esta incorrección en la reflexión sobre la libertad. Claro que somos libres, pero es diferente, tú eres libre partiendo de esos pilares existentes. Estos pilares son por ejemplo: no robar, no matar... Y eso no te quita libertad, porque todo lo que haces que no tiene que ver con esos pilares fundamentales es perfectamente susceptible de cambio y subjetivos para cada persona. El aborto es un asesinato. Se asesina a tu hijo. ¿Que no es humano? ¿Y entonces que es? ¡Que me lo diga alguien por favor!¡Dejemos de malinterpretar la libertad! Llamarlo como queráis pero el aborto es un asesinato. Y si te suena fuerte quizás sea porque realmente sea fuerte.

Vivir en una dictadura disfrazada de democracia ha agravado más este concepto. Se instaura la democracia con el fin de dar una mayor libertad al pueblo. Te dicen: Eres libre, haz lo que quieras, lo que tu digas lo haremos, pero para que lo hagamos tienes que votar a nuestro partido. ¿Qué regula que nuestra verdadera libertad se cumpla, exigiendo a los partidos políticos que cumplan sus promesas? Si somos libres y elegimos un partido para dirigir el país, ¿Por qué siguen los partidos teniendo derecho a la coalición habiendo votado ya? Esto no es democracia es una dictadura. 

Harto de escuchar que se vota a un partido para que no gane otro. ¿Integra ese partido tus ideas prioritarias? Vayamos al grano, ¿Suprime el PP, PSOE..etc totalmente el aborto? ¿No? ¿Y por qué seguimos como ovejas yendo a donde vota todo el mundo? Ya vale por favor. Vota un partido que integre todos tus valores prioritarios. Estoy harto de escuchar la excusa del mal menor.  ¿Es más importante que esté en el gobierno un partido a que se asesinen a bebés inocentes? Vamos a buscar nuestros principios cada uno para que la democracia sea real y LIBRE. Y en la medida en la que seguimos a las masas perdemos esa libertad en la que se fundamenta la democracia. ¿Queremos democracia? Pues votemos de una manera consecuente a nuestros valores.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Sinsentido




Perdido, con brújula, pero perdido 
como si se tratara de un simple y acontrariado sinsentido
Un soplo frío congela mi corazón, un soplo producido por el olvido, o quizás, por desvarío de mi razón.

Perdido, con brújula, pero perdido como si se tratara de un simple y acontrariado sinsentido
Nada guía mi camino, el sol se esconde, el musgo también, como si se tratara de otro simple y acontrariado sinsentido

Perdido, con brújula, pero perdido como si se tratara de un simple y acontrariado sinsentido
Pero, ¿Qué es ese desgarrador silbido? 
¿Qué es lo que llama a mi puerta asegurando llenar ese vacío? 
¿Puede ser un guía o es otro triste desvarío?

¿Perdido?¿Con brújula y perdido? ¿Como puede haber esto acontecido? 
Ah, ya sé, es un triste sinsentido
Pero...El que llama a mi puerta puede mostrarme el camino y, hacia donde el norte es dirigido, 
para acabar con este vacío.

Y así, podré romper este sinsentido,
revivir lo vivido, y de una forma u otra 
olvidar en el olvido este triste y acontrariado sinsentido

Las nubes se abren, el sol resplandece,
parece claro el camino, parece claro el destino, que acabará con este doloroso estío.
Volveré a andar con destino, volveré a caminar el camino, 
atrás quedará el vagar por caminos, así como el andar sinsentido.


Es hora de aspirar a cosas grandes, es hora de soñar despierto, es hora de vivir viviendo, hora de vivir soñando.
Viviendo, con brújula, pero viviendo como si se tratara de un dulce y maravilloso sinsentido, la vida.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Déjate re-sorprender



A veces, la vida nos sorprende y hoy es uno de esos días. Llevaba toda la semana pensando más o menos sobre que iba a escribir. Pero el arte es una pasión, y como toda pasión, se guía por impulsos entre otras muchas cosas. Ese impulso ha llegado hoy y no lo pienso reprimir. Hablemos sobre los impulsos.

Los hay de todos los colores.La razón por la que escribo es un mero impulso. Descubrí que con un boli era capaz de plasmar en un papel lo que realmente sentía. Descubrí que era mucho más claro escribiendo que hablando, probablemente porque cuando escribo pienso las cosas dos veces. Y sabía que abrir un blog era arriesgado, difícil de mantener. No me importa cuanta gente lo lea, pero ahora tengo un espacio donde hacer lo que realmente me gusta y donde lo que pienso no es mudo. Ya escribiré más profundamente porque escribo, pero por ahora sigamos con otros impulsos.

Hablemos de ese impulso de grandeza. No todo el mundo tiene en su interior este impulso, pero es muy fácil verlo. Esa persona con ganas de comerse el mundo, que por mucho que se cae se levanta, que nunca está saciado, que tiene un fuego dentro difícil de apagar, que tiene un alma joven porque un joven que no lucha es un joven envejecido, que sencillamente solo tiene ganas de más, más y más. Ganas de ser magnánimo.


Cuentan de ellos que aparecen sin llamar a la puerta y sin decir cuánto tiempo se quedarán, hay que aprovecharlos rápido y no ignorarlos. Porque al fin y al cabo yo creo que el talento de una persona se encuentra en saber plasmar un impulso en el arte. Pero no es fácil encontrar ese talento tendrás que tocar muchas teclas hasta dar con la correcta, el arte correcto. Y tocarás una nota tan nítida que reflejará el paso del deseo a la acción. La nota con la que conseguirás dar música a tu vida.

Feliz Lunes!







lunes, 8 de septiembre de 2014

Pinceladas



¿Alguien ha caído en la cuenta de que una lágrima pasa desapercibida en la lluvia? Al mundo le importa bastante poco como te sientas. Simplemente llueve y como dice aquel cantautor español, no siempre a gusto de todos. Esa lluvia cuenta con unas gotas de más que reflejan un sufrimiento que se ahoga en el aire, un sufrimiento mudo que se evapora fríamente. El sufrimiento moldeará tu vida, y aceptar que el mundo pasa de ti es un paso para ello.


¿Soy el único que está harto de tweets denunciando situaciones desde el sofá de su casa? Ya vale de tanta hipocresía, ¿no? Comencemos a buscar soluciones que realmente sean prácticas y que nos saquen de nuestra “zona de confort”. Sencillamente veo el mundo como un árbol. Pero, ¿Qué es un árbol que tiene mucha corteza y poca madera? Mucho postureo, mucha moda pero poco interior. ¿No seremos quizás también un problema de la crisis? Seguimos practicando nuestra hipocresía criticando a políticos y banqueros, que no les exculpo, pero quizás el problema también radique en la actitud de cada uno de nosotros, porque millones de gotas forman un océano. ¿Para qué sirve un pincel si no deja hacer al pintor? ¿Aún no te has parado a preguntar la razón por la que estás en este mundo? No vayas fuera, la verdad de tu vida está en tu interior, no en el de los demás. ¿Soy el único que lee páginas de libros ajenos en el metro? Siempre estamos dispuestos a curiosear las vidas ajenas, pero no a corregir las nuestras.

¿Soy el único que está harto de una rutina ajetreada, de no tener tiempo para lo realmente importante? Hay gente en la vida que camina más rápido que otros. Ahora nos hacen ver que la vida está hecha para caminar rápido, cuando realmente la vida se disfruta en los pequeños detalles. Tan pequeños que solo se aprecian si andas pausadamente. Pequeños detalles que tienen como fruto la grandeza, la grandeza en la cual se encuentra la vida.

¿Soy el único que…? No, no lo soy. Se perfectamente que no estoy solo y que mucha más gente está harta de todas las pinceladas descritas y más. Bienvenido a aloslunesbuenacara.blogspot.com, un blog que intentaré que sea una “escapada” de la rutina. No es nada definido simplemente un blog donde cada lunes pueda dar rienda suelta a un don que he recibido y que no puedo acallar. Porque nunca me podré callar lo que pienso y tampoco podré esconder que los versos me llueven y este poeta no es capaz de abrir el paraguas. Porque siempre llueve a los poetas.