lunes, 27 de octubre de 2014

#1 Un paseo por Nueva Jersey

A veces en la vida hay que innovar, hay que re-sorprenderte como escribí en aquella entrada hace ya más de un mes. Ha llegado una especie de nueva "sección" y la he titulado: Un paseo por Nueva Jersey. Esta sección es algo que ya tenía en mente. Cuando pensaba como iba a ser el blog supe que no podía cerrarme las puertas a tan solo escribir artículos o historias ficticias como la del lunes pasado, sino que tenía que ser un espacio donde mostrar mis pasiones y una de ellas, sin duda alguna, es la música.

Los que me conocen más probablemente sepan porque he titulado esta sección como "Un paseo por Nueva Jersey". Nueva jersey es la ciudad natal de ese artista, personaje, cantante, poeta... etc del que sobran las palabras pero no sabrías como definirle en una. Hablo de Bruce Springsteen, el Boss. Espero que no haya muchas personas que cuando lean su nombre no sepan de quien hablo. Bruce nación en 1949 en Nueva Jersey, su padre era un camionero irlandés y su madre una secretaria italiana. A grandes rasgos y en pocas palabras, se crió en un barrio prácticamente marginal, en una juventud y una situación en su casa, especialmente con su padre, difícil. Con su música crecí, crezco y creceré, y le debo más de lo que creo.


Con motivo del estreno de este apartado, la primera canción que va a sonar no es otra que "Born to Run" del Boss. Esta canción es todo un himno, y no en el sentido metafórico, que también. Esta canción tuvo tanto éxito que en Nueva Jersey hubo cientos de miles de firmas para convertirla en el himno oficial del estado, finalmente fue nombrada y sigue siendo hoy en día, el himno extraoficial de Nueva Jersey. Este tema fue nombrado como el número uno del Boss por la prestigiosa revista Rolling Stones, así como figura en una de las mejores cien canciones de la historia (lista elaborada por la misma revista). Esta canción relata la historia de un par de jóvenes que viven en Nueva Jersey y tratan de ser libres, de sobreponerse a su situación, a sus dficultades. Si me tuviera que quedar con una frase de ella sin duda sería "Honey, tramps like us, maybe we were born to run" traducido "cariño, los vagabundos como nosotros quizás hayamos nacido para correr" El sentido de la frase es en sí sublime, pero si lo pones en el contexto de Nueva Jersey en los 70, es inigualable. Nueva Jersey era como el ojo del huracán donde se centraban todos los chistes en Estados Unidos, era parecido al Lepe en España. Una ciudad salpicada por la pobreza y la corrupción. Quizás tendríamos que tomar el ejemplo ahora, olvidarnos de lo malo, correr e imaginar, sin que esos obstáculos frenen nuestra carrera. La canción es perfecta, un ritmo inigualable, el saxo del Big Man... Sencillamente escuchad, sentid y disfrutad. 


De segundo plato, traigo un artista más actual, que suele tocar en acústico. Es un grandioso descubrimiento para cualquier oído. Desde que empezó a sonar la guitarra a mi me dejó boquiabierto. Te lleva a una nube, es una canción con la que es muy fácil sentir la música, solo con la voz ya parece que te la está cantando a ti, que está en directo en tus oídos. Es ese tipo de música que recomendaría escuchar con el volumen a tope, cerrar los ojos y dejarte llevar por tu imaginación. 





De postre tengo no una canción sino un sentimiento. Se trata de un artista que concursa en Factor X, la canción no es una obra de arte, pero es buena. Sin embargo el sentimiento que pone Jake Quickenden pone la piel de gallina a cualquiera que la escuche y la vea. Ved el vídeo hasta el final, porque lo bueno, se hace esperar.




lunes, 20 de octubre de 2014

Un amigo, un tesoro

  Tomó valor y comenzó: "Me llaman Alca, pero mi nombre es Alcanit. Significa tiempos difíciles. Creo tener 25 años. No voy a mentir, mi vida no ha sido fácil. He sentido fuegos en mí que jamás recomendaría. Aun de adolescente, abandoné Kampala. Me vi solo ante el mundo. Ese que te barre como polvo. Mi familia quedó atrás. Pero la vida me abrió esa puerta cuando una se cierra. Encontré a Julia. Ella fue capaz de hacerme olvidar mi pasado. Pero la vida me pegó otro portazo. Julia murió hace 2 meses. ¿Alguna vez han experimentado ese dolor? Es un dolor desgarrador, un zarpazo que araña el alma. Una vez oí que las lágrimas son la sangre del alma..." 

De repente, las puertas se abrieron y la gente salió del metro. Y ahí, estaba él, volvía a estar solo. Solo ante el mundo. Tiró la carta al suelo y se sentó junto a mí. En ese momento, comprendí que se sentía invisible y me dieron esos arranques de impulsividad de ser buena persona que son infrenables. Comencé a hablar con él. Me preguntó si no llegaba tarde al colegio, le respondí que había cosas más importantes que el colegio. Nos fuimos a desayunar. Me contó la historia completa, esta vez sin papel, a pelo. En ese momento, te das cuenta de como hay gente en este mundo que está sola y que solo necesitan un: ¿Cómo estás? o quizás un simple: Hola, ¡buen día!

  Quizás peque de optimista, pero veo este mundo, y veo un mundo que busca la esperanza pero todos sus intentos se topan con el propio ser. La vanidad del ser humano provoca el no salir de nosotros mismos para encontrar ese deseo tan anhelado, la esperanza. Hay un proverbio africano que dice: "Si no eres la solución del problema, probablemente seas parte del problema" Ya nadie sujeta la puerta del metro, ya nadie te sonríe en la calle, nadie comenta nada en el metro. ¿Por qué nos empeñamos en exigir cosas que no cumplimos ni nosotros mismos? ¿Cómo va a salir el país adelante si afrontamos el día de malas maneras? (y yo me incluyo el primero) ¡Todos queremos un amigo, pero pocos se toman la molestia de serlo! Nos hemos metido en un círculo vicioso basado en el aislamiento propio que desemboca no en otra cosa que en la desesperanza. Día tras día. Pero ese no es el tema, sigamos.


  Dicen que los amigos son la familia que se escoge, y así fue, escogí un nuevo hermano. Alca y yo hicimos buenas migas. Tanto fue, que Alca y yo compartimos apartamento a las afueras de Madrid. Alca estudia un módulo de adaptaciones sociales para gente en situación parecida a la suya, realmente es como un psicólogo, pero sin título. Yo estudio magisterio, como siempre he soñado. Podríais pensar, ¿Cómo dos personas que se conocieron en un vagón de metro pueden estar viviendo ahora juntos? Mirad, como dijo un escritor al que admiro mucho, la amistad es uno de los dones más preciados recibidos. La amistad llama a tu puerta. La amistad es otra de las pruebas de que no existen fronteras entre los seres humanos. ¿Os imagináis que todos tratáramos que nuestros enemigos fueran nuestros amigos? Eso, primero implicaría que las personas aceptáramos nuestras debilidades y nuestros errores. Una idea, que como he mencionado antes, es inconcebible debido a la vanitas vanitatis que silencia la esperanza y la amistad al no salir del propio ser humano.

lunes, 13 de octubre de 2014

"Crecer es ..."




Según Risto Mejide, "crecer es aprender a despedirse". Cuánta razón, poco a poco la vida va marcando sus ritmos y no suelen llamar a la puerta ni compartir nuestros deseos. Que duras son las despedidas. ¿Qué es lo que provoca que sean tan difíciles? Puede ser el no hacerse a la idea de que se haya ido, puede ser que el tiempo ha pasado rápidamente y ya solo tienes 30 segundos para intentar decir todo lo que realmente tendrías que haber dicho en una vida, sinceramente, no lo sé. Pero ese "dolor" queda patente cuando te das cuenta de que sigues con la mano agitando un adiós a la nada con la mirada perdida, eso es lo que nos hace ser fuertes y lo que da sentido a esta frase. Tu creces cuando comienzas a asimilar que ya no está, que solo queda su sombra o su sombrero y en algunos casos asimilar que nunca volverá, y entonces te haces fuerte. Creces.


Realmente esa frase me tiene pillado, pero se me ocurre otra variante, con permiso de Risto. Para mí, crecer es aprender a ser consecuente. Aprender a ser consecuente es aprender a ser coherente. Es aprender tener unas ideas a medida que creces. Comenzar a pensar por ti mismo, y no por lo que piensan los demás.  Pero esas ideas no pueden estar cerradas a la verdad. Porque como dice el psicólogo americano, Wayne Dyer: "La gente rígida nunca crece. Tienen la tendencia de volver a hacer las cosas de la misma manera que las han hecho siempre" Deben ser unas ideas que a medida que recibes formación vayan mejorando hasta llegar a la verdad, que como un cincel vayan definiendo el bloque de piedra. Es necesario separarse, ver desde la perspectiva esas ideas, ya que ellas se harán más fuertes cuando las veas desde fuera y realmente concuerden. Incluso te harán de la misma manera fuerte al tener que buscar unas nuevas ideas, una nueva búsqueda de la verdad. Que ganas tenemos todos de ver la verdad, pero que pocas de buscarla. Comencemos a pensar por motu proprio de una vez por todas.

Madurar es crecer y crecer es aprender a despedirse de ser niño. El despertador de la vida suena a unos más tarde, a otros más pronto, pero siempre suena. Siempre está al acecho para de nuevo, marcar su tiempos, aunque no los compartas. Y tener solo la única posibilidad de como aquel poeta español suspirar: "Tiempo, dame tiempo" y como acompaña David Gray: "Say hello, wave goodbye".


lunes, 6 de octubre de 2014

Gritos de silencio




Más que gritos de silencio, simplemente sería más acertado decir gritos que se ahogan en el silencio. Gritos que jamás tendrán el eco que deberían tener. Este texto, es mi grito ¿Se escuchará? ¿Se ahogará?

Captar esos gritos no es normalmente tarea difícil, sencillamente conlleva una abstracción de tu situación. Cuando te abstraigas, concebirás la cantidad de gritos alrededor tuyo. No es fácil explicar lo que son estos gritos. Los definiría como deseos de ser algo, de reclamar algo que una persona siente desamparadamente pero no puede cumplir.
Si salieses en una nave a la luna y contemplases la tierra te darías cuenta de muchas cosas. Aquí ocurre igual, tienes que por un momento salir de ti mismo y ver los gritos de los demás. Puedes contemplar a personas que les encantaría ser de una manera, pero que a causa de los estereotipos de la sociedad son intimidados y se conforman con ser como todos. Este grito es usual, es el grito del cambio pero que otra vez debido a muchos factores no se tiene la valentía y el coraje de ir a contracorriente. También nos encontramos con gritos de grandeza, gritos que se frenan al escuchar en nuestro entorno: Vamos hombre, se realista. Estos gritos reflejan deseos, deseos que se ahogan. Deseos que gritan como el cuadro y deseos que se clavan ahí, donde más duele. Deseos tras una careta que esconden la personalidad, la raza, la entidad de cada persona.

Pero en mi opinión hay un sumum en este fenómeno. Este sumum es ciego a causa de los pequeños factores que han ido engrandeciendo la barrera para divisarlo. Lo que hay tras el muro son los valores. Pero sigamos con los valores. Este sumum, es una injusticia social, que se ha tapado por otras supuestamente más importantes. No tienes que leer muchos periódicos tanto conservadores como liberales para darte cuenta. ¿Cómo es posible que se hable más de corrupción de unos o otros mientras hay gente que se está muriendo de hambre? Probablemente el fallo no es ni de los corruptos, ni de nosotros, cuando un fallo es tan grande normalmente ataca desde atrás. Ni mucho menos sirve como justificación, pero el que no se hayan cuidado los valores, nos ha repercutido directamente. Hasta tal extremo que importa más la avaricia de unos que la muerte de otros. Este es el sumum pero tras esa barrera hay miles de situaciones que se tapan. La gente que se está literalmente muriendo de hambre, gritan y gritan pero se chocan contra el muro y se ahoga su grito.

Cada uno sabe perfectamente cual es su grito. Por eso, hay que abstraerse, recular unos pasos y ver la barrera que se interpone para ver todos los gritos que realmente tendrían que ser solucionados. Descubrir primero los valores y con ellos quitarnos la capa para mostrar nuestro grito. Ese paso atrás requiere una “desintoxicación”. El como ir derribando ese muro, como se derribó el de Berlín, reside en el cambio, y el cambio reside en ti. Empezando como modelo a los demás. Cada uno tiene que solucionar sus propios gritos de silencio. Tienes que derribar todos las cosas que impiden que desates tu euforia y desates tu grito ante todos. Que desates la persona que siempre has querido ser. Buscar en el fondo y encontrar lo que realmente te hace feliz. Al ir quitando esas piedras de arriba, tendrás la habilidad de ayudar a los demás contemplando sus gritos y enseñarle lo que hay tras el muro: Los valores. Por último y más importante tendrás la suerte de poder gritar a los cuatro vientos lo que eres y que la gente se empape de ese grito, de ese deseo de terminar con su grito de silencio. Y en grupo, en piña cuando se vayan resolviendo los gritos de cada uno y se alcen los valores, no se hundirán los gritos sino el muro.